Importancia de la unión epitelio-conectiva
El equilibrio de los tejidos epitelio-conectivos alrededor del diente natural
En un diente natural, la integridad y estabilidad tisular se garantizan por:
- A nivel epitelial = una mucosa bucal queratinizada, un epitelio oral queratinizado en la parte superior del surco, un epitelio sulcular no queratinizado y un epitelio de unión corto en contacto con el esmalte. La presencia de hemidesmosomas asegura la adhesión del epitelio al esmalte dental.
- A nivel conectivo = un anillo formado por una densa red de fibras de colágeno que se adhieren al cemento.
La función principal de esta arquitectura compleja es sellar herméticamente la zona supracrestal para proteger y preservar el tejido óseo frente a las agresiones inflamatorias o infecciosas procedentes de la cavidad oral.
ENFOQUE ESPACIO BIOLÓGICO
Este espacio crítico se extiende desde la zona más profunda del surco hasta el hueso crestal.
Un entrelazado de fibras oblicuas y circulares envuelve y sujeta todos los tejidos de soporte cervicales.
Comparación del sistema de unión cervical entre un diente y un implante
En supra-crestal, las fibras oblicuas, ancladas perpendicularmente en el cemento radicular,
ofrecen una verdadera sujeción biológica al contribuir a la integridad del periodonto.
Las fibras circulares, mediante su acción mecánica, cierran y protegen las estructuras
periodontales subyacentes.
Comportamiento de las fibras del tejido conectivo en contacto con un diente natural
La complementariedad de las fibras oblicuas y circulares contribuye a la hermeticidad del contorno cervical, al mantenimiento de un volumen de tejido conectivo funcional y, sobre todo, evita una invaginación epitelial. Así, el epitelio de unión corto que se obtiene se mantiene a una buena distancia del hueso crestal.
Comportamiento de las fibras del tejido conectivo en contacto con un implante
El espacio biológico periimplantario resulta de una adaptación física más que de una verdadera unión biológica. Las fibras colágenas no presentan ningún anclaje sobre el implante o la pieza protésica y se orientan de manera desordenada. Las fibras circulares, menos densas, están inmersas en un tejido conectivo más reducido. Se observa una invaginación descendente del epitelio de unión tras la colocación de un implante. Este largo epitelio de unión no constituye un anclaje alrededor de la superficie del implante o de la prótesis.
Sabiendo que no existe en el organismo ningún lugar donde el tejido epitelial esté en contacto directo con el hueso, la pérdida ósea crestal observada es una réplica homotética de esta invaginación epitelial para recrear un espacio biológico.
El debilitamiento de estas defensas biológicas, fisiológicas y mecánicas del contorno supra-crestal puede desencadenar, como mínimo, una mucositis.

